El kelvin - símbolo: K

El kelvin se utiliza como medida de la temperatura de color de las fuentes de luz. La temperatura de color se basa en el principio de que un radiador de cuerpo negro emite luz con una distribución de frecuencia característica de su temperatura. Los cuerpos negros a temperaturas por debajo de aproximadamente 4000 K aparecen rojizos, mientras que aquellos por encima de aproximadamente 7500 K aparecen azulados. La temperatura de color es importante en los campos de la proyección de imágenes y la fotografía, donde se requiere una temperatura de color de aproximadamente 5600 K para igualar las emulsiones de película de "luz diurna".

Cuanto más baja es la temperatura de color, más cálida aparece la luz blanca, mientras que un Kelvin más alto parecerá más frío. La temperatura de color generalmente varía entre 2700-3300K (cálida) y 3300-5300 (fría), y 6500K es la luz del día.

Elegir una temperatura de color es muy subjetivo y cada uno tiene sus propias preferencias al crear un ambiente.

Al elegir la temperatura de color, realmente debe considerar los acabados y la paleta de colores de cada espacio. Los rojos, naranjas, amarillos y madera lucen hermosos bajo una luz blanca cálida. Mientras que los azules y grises pueden parecer "planos". El blanco frío hará que los colores azules se vean increíbles y puede hacer que el blanco se vea "nítido". Sin embargo, los rojos y amarillos pueden parecer un poco marrones y la madera puede verse "opaca".

- Luz cálida (2700-3 000 K): iluminación suave y acogedora. ¡Destaca los rojos y amarillos para crear un espacio acogedor!
- Blanco (3500 K): Iluminación dinámica y uniforme. ¡Crea una luz neutra para un ambiente equilibrado!
- Cool White (4 100 K): Iluminación radiante, limpia y estimulante. Ayuda a aumentar el contraste, perfecto para la tarea.
- Luz diurna (5000 K): Iluminación agradable y luminosa. ¡Imita la luz del sol para crear un ambiente estimulante y animado!